Leer, escribir, compartir

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26/11/18

EL periodista deportivo de Richard Ford.


Título: El periodista deportivo.
Autor: Richard Ford.
Editorial: Anagrama.
Año 1ª publicación: 1986
Págs: 396.

Publicado en 1986 llamó la atención de críticos y lectores, se podría decir que fue el primer gran exito de Richard Fox, donde nació el que sería protagonista de varias de sus novelas, Frank Bascombe, convirtiéndolo en uno de los personajes literarios más exitosos. Yo aún estaba por conocerle, me acuerdo que lo adquirí cuando fue galardonado con el Premio Príncipe de Asturias de las Letras en el 2006,  y no sé porque extraña razón no lo leí entonces, pero sí lo he hecho ahora y tengo que deciros que además lo he hecho con gusto.

Frank Bascombe ha sido durante unos días ese amigo con el que quedas después de años sin verte y te pone al corriente de su vida, relatándote mediante constantes reflexiones su historia, intentando entender cómo el pasado le ha llevado al presente. A sus 39 años siente que su vida en muchos aspectos se ha desmoronado, asimila como puede todo lo que le ha sucedido, intenta nuevos comienzos. Culpas, remordimientos por posibles errores, se esfuerza en avanzar.

Divorciado, exitoso escritor de tan sólo un libro, incapaz de volver a escribir nada que no sean los artículos deportivos para la revista en la que trabaja. Embarcado en una nueva relación que agoniza dada la incompatibilidad que existe entre ellos, miembro de un club de hombres divorciados que para lo único que se reúnen es para compartir algún que otro día de pesca sin llegar a confesiones íntimas, sin simpatizar en demasía.

Bien podríamos decir que nada raro le sucede, ¿quién no ha sufrido alguna decepción llegados los 40? algún fracaso amoroso, alguna pérdida, algún sueño frustrado, sentimientos de arrepentimiento...sucesos que podrían ocurrirle a cualquiera y que en muchos casos están fuera de nuestro control. Curiosamente es esto lo que facilita el efecto de acercamiento al personaje, crees reconocerle en gente que te rodea que de alguna manera la vida les ha decepcionado pero tratan de remediarlo lo mejor que pueden. “A mi modo de ver, la madurez consiste en reconocer también la parte negativa de la vida y asumirla para seguir adelante, intentando ver la parte buena de las cosas”.

“Si pierdes toda esperanza, siempre puedes volver a encontrarla”. Entiendo Frank que puede llegar a ser difícil cuando la vida te golpea con la muerte prematura de un hijo, el desaliento que te embarga te arranca de raíz esperanzas e ilusiones, te arroja a una vida en la que te encuentras perdido y en la lucha contra ese dolor te encuentras resistiendo como puedes. Una muerte injustificada que llena la casa de silencio, un silencio que acabará por sabotear un matrimonio.

Pocos amigos se le reconocen a Frank, “¿Cuál es la medida real de la amistad? voy a decírselo a ustedes. es la cantidad de tiempo que uno desperdicia con las desgracias y calamidades del otro”, claro que pensando así es normal. A éste poco le interesan los problemas ajenos, la indiferencia que muestra se traduce en una clara dificultad para establecer cualquier tipo de relación. Digamos que adopta un distanciamiento cauteloso, sospecho queriendo evitar el dolor que conllevan las decepciones, puede ser. No es Frank un personaje que me haya resultado especialmente simpático, ya no sólo por esa frialdad emocional que no comparto aunque intento entender, es que en muchas ocasiones me ha parecido un egoísta engreído, desleal y antipático, expresando opiniones absurdas y fuera de lugar (vaya como le estoy poniendo...), aunque el tío es de lo más ingenioso y agudo cuando quiere. Por supuesto imperfecto, quien no lo es, también conformista sí, que no es del todo malo si sirve para aprender a ser feliz con lo que tenemos. Con todo, reconozco que es un gran personaje del que si algo tengo que destacar es esa manera suya tan tranquila y favorable de aceptar tanto las tragedias como las satisfacciones, sin caer en el victimismo, en la autocompasión.

Después de leerle, siento una enorme fragilidad a pesar de sus intentos por querer decirnos y demostrarnos que es feliz, que está a gusto con su vida, que goza de cierta estabilidad emocional. Le siento desamparado, siento un tremendo sentimiento de tristeza, Ford es capaz de hacernos capturar estas emociones que anidan debajo de la superficie de Bascombe. Y nos guste más o menos el protagonista, lo cierto es que la composición del personaje por parte de Ford es más que notable.

Aquí no hay trama ninguna, y poca acción se encuentra, lo que encontramos es la mirada introspectiva de un hombre bastante común a su vida, a las decisiones que toma y sus consecuencias. Y aunque puede que no resulte este un argumento atractivo, a veces no hacen falta grandes sucesos, cualquier evento cotidiano puede resultar tremendamente interesante si se sabe contar, y el señor Ford lo hace y lo hace francamente bien. Una lectura tranquila, una prosa elocuente, minuciosa en detalles, lineal pero no tediosa, una lectura de esas en las que parece que no pasa nada, y sin embargo es mucho lo que sucede porque lo que se cuenta es una vida, y por muy banal que nos llegue a parecer, una vida está llena de complejas vicisitudes.

La primera entrega de una cuatrilogía centrada en Frank Bascombe, ( junto con El día de la independecia, Acción de gracias y Francamente, Frank ), yo ya he decidido que llegaré al siguiente porque me apetece seguir las divagaciones de este genuino personaje, quizás llegue a entenderlo mejor quien sabe...












6 comentarios:

  1. Lo leí hace muchos años y guardo un buen recuerdo de esta novela. Creo que Richard Ford escribe bien. También he leído "Sobre mi madre", un aparente homenaje a su madre fallecida y en realidad una especie de autobiografía. Como ya te digo me gusta su manera de escribir. Tengo "Canadá" en lista de espera desde hace unos dos años, ¡a ver si lo leo!.
    Un beso

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    1. Hola Juan Carlos, he descubierto a un autor al que desde luego pienso seguir, con lo cual no descarto leer también Canadá, que me la han recomendado varios amigos. Ahora desde luego continuaré con la serie de Bascombe, me gustaría ahondar un poco más en este gran personaje. Ya te contaré.
      Abrazos.

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  2. ¡Estupenda reseña! No sé si me animaré, pero tu post me ha gustado mucho :-)
    Un beso.

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    1. Gracias por pasar y leerme, si al final te animaras con este libro espero me lo hagas saber.

      Abrazos.

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  3. Solo he leído de él Canadá. Me gustó, así que no descarto repetir con el autor. No sé si será con este porque, aunque sea de lectura independiente, el que sea parte de una serie protagonizada por el mismo personaje me echa un poco para atrás. De hecho esa es una de las razones por las que decidí leer Canadá y no uno de esos cuatro libros, entre los que había alguno que también me llamaba la atención.
    Besos

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  4. Mira yo he comenzado al revés, he dejado Canadá para cuando acabe con esta serie. Y es que tenía ganas de conocer a este gran personaje, Frank Bascombe, del que tanto me habían hablado. No me ha defraudado así que voy a por el siguiente.

    Abrazos Lorena

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