Leer, escribir, compartir

Leer, escribir, compartir

4/5/18

El sur seguido de Bene de Adelaida García Morales.

Título: El Sur seguido de Bene.
Autora: Adelaida García Morales.
Editorial: Anagrama. Narrativas hispánicas.
Año 1ª publicación: 1985.
Págs: 111.

No es la primera vez que leo este libro, de hecho ya son varias las veces que paseo por sus páginas, me gusta leerlo, me gusta las sensaciones con las que me quedo. Es esta una lectura para regalar, para recomendar sin peros. Y no estoy segura yo de que con estas impresiones que aquí os dejo vaya a explicar muy bien por qué me parece una gran lectura, pero quizás pico la curiosidad de algun@ de los que habitualmente me leéis y  podemos compartir el gozo que a mí me supone el leerlo.

El sur es la novela que lanzó a esta autora allá por los 80, conocida también porque fue llevada al cine por el que entonces era su marido Víctor Erice con gran éxito, una bella película que si no habéis tenido ocasión de ver todavía, os animo a hacerlo.


Un relato constituido de recuerdos, los de Adriana que en primera persona y dirigiéndose a su padre a modo de carta nos cuenta la relación entre ellos durante su infancia y adolescencia. Le escribe a ese padre que ya no está, nos lo hace saber dese la primera frase del libro, mañana, en cuanto amanezca, iré a visitar tu tumba, papá. Era este padre un hombre atormentado, en lucha consigo mismo y con un pasado que le pesaba demasiado y del que no podía desprenderse, hundido en una tristeza que apenas le dejó vivir y que le llevó a un aislamiento físico y psicológico en el que arrastró a su familia.

Fascinación en su forma de mirarle, de admirarle, su referente en aquella finca alejada de todo y de todos. Quizás tú, tan absorbido siempre en otra cosa que yo desconocía, en aquel dolor por el que no me atrevía a preguntarte, no llegaste a ver como yo me sujetaba a tí en la vida y te reconocía como el único ser que me amaba incondicionalmente. Adriana durante su infancia vió en su padre a un hombre con propiedades casi mágicas, según fue creciendo y comenzando a conectar con el mundo exterior una hostilidad creció hacia él, la imagen idealizada fue desapareciendo, la relación se deterioró inexorablemente. Sin embargo la figura de la madre siempre se mostró difusa, pocos recuerdos guarda de ella, Adriana no se vió en los ojos de su madre, no se sientió en las pocas muestras de cariño que ésta le prodigó, ella sólo estaba para su padre y era en él en quien quería verse.

No eran las palabras lo que más les unía, eran los gestos como el baile en su comunión; los objetos como el péndulo, otras formas de comunicación que llegan quizás más que lo dicho.

Adriana era la única persona que le mantenía en una vida carente de sentido para él, así que al sentir que la estaba perdiendo ya no le quedó nada para continuar. Cuando seas mayor, no te cases ni tengas hijos, si es que quieres hacer algo de interés en la vida, aunque sólo sea para tener la libertad de morir cuando quieras.

Un relato de una brutal tristeza, de muchos silencios y de una profunda soledad que desde niña envolvió sus días, una soledad a veces deseada, a veces odiada. Siempre bajo la sospecha de ese algo que había oculto en la vida de su padre, entre palabras oídas a su madre y entre lo no dicho, los silencios, sabía que algo del pasado no le dejaba vivir el presente.

Son palabras de confesión de una hija que quiso comprender, saber del sufrimiento de ese que tanto quiso, entender por qué actúo como lo hizo. Y ese querer acceder al dolor del padre le llevó a Sevilla, al sur, a su pasado, ciudad de color, donde descubrió al fin su tormento, donde pudo reconstruir la realidad del misterio de su padre.
Ver cara a cara ese secreto que siempre supo que existía pero que no sabía qué significaba, sacar a la luz aquello que estuvo callado y tratar de entenderlo para poder reconciliarse con el que ya no está.

En Bene, la linea entre la fantasía y la realidad se vuelve difusa, elementos sobrenaturales entrelazados con la vida real. Es este un relato más inquietante, en el que suceden hechos fuera de la comprensión de esta niña, Ángela, que acabarán en un fatal desenlace. Todo lo que sabemos es a través de los ojos de ella, y nos preguntaremos en más de una ocasión qué hay de imaginario, y qué de real.

Bene, era la sirvienta gitana que entró a trabajar en la casa de Ángela, una presencia medio espectral que sin ser guapa llamó la atención de los hombres de este hogar, el padre y el hijo.En Bene destacaba la gracia enorme de sus ademanes y de los movimientos de su cuerpo al caminar. No era guapa, pero su rostro parecía conmovido por algo indefinible. Ángela la miraba con cierto temor a la vez que fascinación, había algo turbio, brumoso, que despertaba en mí un sentimiento mezcla de angustia y repugnancia y que sentía como si fuera una morbosa emanación de la muchaha...De nuevo aquella expresión de muerte que no parecía pertenecerle, como si fuera una espantosa careta.

Para Ángela el centro de su vida, la figura adorada era su hermano Santiago. Apenas tenía contacto con nadie más, alejada como vivían en una finca donde a través de los barrotes veía pasar manadas de toros y caravanas de gitanos que tanto le llamaban la atención y que tanto le hacían imaginar peligros y sufrimientos. Su madre había fallecido y su padre poca importancia tenía en la vida de estos dos hermanos, pasaba meses enteros fuera sin preocuparse de sus hijos, así que cuando llegó Bene a la casa creyó o más bien quiso encontrar una amiga. Lo que no sabía era que no sólo esto no sucedería sino que una catástrofe caería sobre esta casa, en concreto sobre su querido hermano Santiago. ¡Qué edad más difícil tenía yo entonces! Doce años. Conoces el dolor y, sin embargo, aún no llegas a comprenderlo y, mucho menos, a remediarlo.

En este relato el ambiente es más misterioso, enigmático, más gótico, con una atmósfera fantasmagórica, apariciones, oscuridad.

Tanto El sur como Bene, son inquietantes narraciones en primera persona de una niña, y ambas dirigidas a una figura masculina, el padre y el hermano. Tanto Adriana como Ángela sufren un aislamiento y habitan en un ambiente familiar cuanto menos opresivo.
Dos relatos que pese a su brevedad son de una gran intensidad, su prosa sugerente, llena de sensibilidad, elegante, precisa, nada falta nada sobra. Totalmente recomendable.
 






10 comentarios:

  1. Vi la película "El sur" varias veces. Es fascinante. Me parece preciosa. Este libro con los dos relatos, lo tengo entre los pendientes hace tiempo. A ver si con tu reseña, le doy un empujón.
    Un beso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues sí Rosa magnífica película, al igual que el relato muy muy recomendable, corto, muy bien escrito, muy intenso. Si lo lees no dudes en contarme tus impresiones.

      Abrazos Rosa.

      Eliminar
  2. Creo que esta es una de esas lecturas que hay que tomar con calma y reflexión. Me la apunto para leer en un momento de tranquilidad y así captar mejor su esencia.
    Es terrible esa frase que has resaltado sobre lo de no tener hijos para poder morirte cuando quieras.
    Gracias por tan estupenda reseña y por compartir tus impresiones de este libro.
    Un beso grande, Mer.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Cuando leí la frase me impactó, me pareció brutal, la tenía que poner. Si tienes ocasión Paloma no dejes de leer estos dos relatos, o de ver la película, ya me contarás.
      Abrazos.

      Eliminar
  3. Jo, Mer, me has hecho desear que amanezca e irme directo al FNAC a buscarlo. Me ha tocado la fibra ese padre, el cual me temo cayó en el pecado mortal que es la acedia, ese hastío vital. También destaco esa frase absolutamente impactante respecto a la libertad de morirte como ha hecho Kirke. Un abrazo!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es esta una lectura David que he leído en varias ocasiones y siempre me conmueve. Es increíble que un relato de apenas 50 páginas pueda trasmitirnos tanto. Una historia intimista llena de sentimientos, que recomiendo encarecidamente.

      Abrazos fuertes.

      Eliminar
  4. En esta ocasión creo que no me llevo tu recomendación, aunque me ha gustado mucho leerte, Mer.
    Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Un placer tenerte por aquí.

      Eliminar
  5. Hola!
    Pues no conocía este libro (ni tampoco la película de El sur).
    La verdad es que conseguiste que me picara la curiosidad, sobre todo por la primera historia.
    Un beso ^-^

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Los dos relatos son muy especiales, más intimista el primero quizás y más gótico el segundo.
      Gracias por pasarte por aquí.

      Eliminar

¡Anímate y comenta! agradezco mucho lo que me aportéis.

Return to top of page