Leer, escribir, compartir

Leer, escribir, compartir

11/6/18

Días sin hambre, Delphine De Vigan.

Título: Días sin hambre
Autora: Delphine de Vigan
Editorial: Anagrama. 
Año 1ª publicación: 2001
Págs: 167

Ayunar voluntariamente hasta rozar la muerte. Más allá de la obsesión por buscar la perfección del cuerpo, la expresión de un dolor, el querer encogerse, vaciarse, desaparecer para no sentir, para no ver, para huir. Extraña y peligrosa manera de hacer frente al malestar de una vida.
Desvanecerse porque tal vez a nadie le importe, nadie note si estás o si te has ido. Una falta de atención total, de profunda soledad que duele cada segundo de tu vida, cómo continuar cuando no podemos transmitir ese dolor a nadie. La delgadez como un grito.

Nos encontramos en estas páginas con el testimonio de una joven enferma de anorexia en su proceso de recuperación. Ha llegado a la frontera con la muerte, 19 años 36 kg, elegir vivir o morir. Ella misma con la ayuda de su médico ingresa en un hospital para conseguir los 50 kg que la devolverán al mundo, a la vida. Aquí topa con pacientes en su misma situación, o en la opuesta, todos inmersos en una intensa lucha cada uno con su historia, con su mochila, se tienden la mano creando un vínculo de compañerismo que les hace sentirse menos solos, todos cómplices.
A través de una sonda le llegan las primeras calorías necesarias para que su cuerpo comience a despertar, luego todo el trabajo mental para intentar ganar la batalla a esta enfermedad terrible y difícil de superar, para dejar de maltratar no sólo al cuerpo físico también al corazón.
Subirse a la balanza, contemplarse en el espejo y comenzar a ver como el cuerpo va ganando peso muy poco a poco, no venirse abajo, seguir.

Recuerda las miradas, de compasión, de recelo, el miedo reflejado en los ojos de la gente. Recuerda a los que se quedaron, los que nunca la abandonaron a pesar de sus excusas cada vez más frecuentes para no aparecer, para hundirse en la soledad, y también recuerda a los que se alejaron, los que no aguantaron, los que no sabían qué decir ni como mirarla. Y es que hay cosas difíciles de entender desde fuera y difíciles de superar desde dentro, por eso ante todo no juzgar. No juzgar esas conductas autodestructivas, esa violencia letal que ejercen sobre su propio cuerpo. Comportamientos que nos inquietan, que nos perturban, que nos asustan porque logran adherirse tan firmemente que a veces son llevados hasta sus últimas consecuencias.

Como nos tiene acostumbrados esta autora es esta otra novela suya con un toque autobiográfico, escrita sin caer en el melodrama, con un estilo preciso, sobrio. Visceral, honesta y exacta eligiendo las palabras. Frases cortas, sentimientos que salen a presión y que necesitan decirse, escribirse. Bien podría por el tema caer con facilidad en la autocompasión, en la pena, pero no creo que busque provocar estas emociones excesivas en el lector, más bien es como un desahogo.

Para los que antes leímos Nada se opone a la noche, nos serán familiares las evocaciones a la locura de la madre, a la soledad, a la inestabilidad de una complicada historia familiar, huellas de lo que luego nos contaría dado que escribió primero Días sin hambre. Dos libros que sin duda se complementan.

Me gustó mucho Delphine De Vigan con Nada se opone a la noche, tanto que me llevó a querer leerla más y así fue como llegué a Días sin hambre, y así será como siga conociéndola, no será este el último libro que lea de ella. Una autora interesante que vale la pena leer, yo que vosotr@s tomaría nota de esta autora.


Seguir leyendo




4/5/18

El sur seguido de Bene de Adelaida García Morales.

Título: El Sur seguido de Bene.
Autora: Adelaida García Morales.
Editorial: Anagrama. Narrativas hispánicas.
Año 1ª publicación: 1985.
Págs: 111.

No es la primera vez que leo este libro, de hecho ya son varias las veces que paseo por sus páginas, me gusta leerlo, me gusta las sensaciones con las que me quedo. Es esta una lectura para regalar, para recomendar sin peros. Y no estoy segura yo de que con estas impresiones que aquí os dejo vaya a explicar muy bien por qué me parece una gran lectura, pero quizás pico la curiosidad de algun@ de los que habitualmente me leéis y  podemos compartir el gozo que a mí me supone el leerlo.

El sur es la novela que lanzó a esta autora allá por los 80, conocida también porque fue llevada al cine por el que entonces era su marido Víctor Erice con gran éxito, una bella película que si no habéis tenido ocasión de ver todavía, os animo a hacerlo.


Un relato constituido de recuerdos, los de Adriana que en primera persona y dirigiéndose a su padre a modo de carta nos cuenta la relación entre ellos durante su infancia y adolescencia. Le escribe a ese padre que ya no está, nos lo hace saber dese la primera frase del libro, mañana, en cuanto amanezca, iré a visitar tu tumba, papá. Era este padre un hombre atormentado, en lucha consigo mismo y con un pasado que le pesaba demasiado y del que no podía desprenderse, hundido en una tristeza que apenas le dejó vivir y que le llevó a un aislamiento físico y psicológico en el que arrastró a su familia.

Fascinación en su forma de mirarle, de admirarle, su referente en aquella finca alejada de todo y de todos. Quizás tú, tan absorbido siempre en otra cosa que yo desconocía, en aquel dolor por el que no me atrevía a preguntarte, no llegaste a ver como yo me sujetaba a tí en la vida y te reconocía como el único ser que me amaba incondicionalmente. Adriana durante su infancia vió en su padre a un hombre con propiedades casi mágicas, según fue creciendo y comenzando a conectar con el mundo exterior una hostilidad creció hacia él, la imagen idealizada fue desapareciendo, la relación se deterioró inexorablemente. Sin embargo la figura de la madre siempre se mostró difusa, pocos recuerdos guarda de ella, Adriana no se vió en los ojos de su madre, no se sientió en las pocas muestras de cariño que ésta le prodigó, ella sólo estaba para su padre y era en él en quien quería verse.

No eran las palabras lo que más les unía, eran los gestos como el baile en su comunión; los objetos como el péndulo, otras formas de comunicación que llegan quizás más que lo dicho.

Adriana era la única persona que le mantenía en una vida carente de sentido para él, así que al sentir que la estaba perdiendo ya no le quedó nada para continuar. Cuando seas mayor, no te cases ni tengas hijos, si es que quieres hacer algo de interés en la vida, aunque sólo sea para tener la libertad de morir cuando quieras.

Un relato de una brutal tristeza, de muchos silencios y de una profunda soledad que desde niña envolvió sus días, una soledad a veces deseada, a veces odiada. Siempre bajo la sospecha de ese algo que había oculto en la vida de su padre, entre palabras oídas a su madre y entre lo no dicho, los silencios, sabía que algo del pasado no le dejaba vivir el presente.

Son palabras de confesión de una hija que quiso comprender, saber del sufrimiento de ese que tanto quiso, entender por qué actúo como lo hizo. Y ese querer acceder al dolor del padre le llevó a Sevilla, al sur, a su pasado, ciudad de color, donde descubrió al fin su tormento, donde pudo reconstruir la realidad del misterio de su padre.
Ver cara a cara ese secreto que siempre supo que existía pero que no sabía qué significaba, sacar a la luz aquello que estuvo callado y tratar de entenderlo para poder reconciliarse con el que ya no está.

En Bene, la linea entre la fantasía y la realidad se vuelve difusa, elementos sobrenaturales entrelazados con la vida real. Es este un relato más inquietante, en el que suceden hechos fuera de la comprensión de esta niña, Ángela, que acabarán en un fatal desenlace. Todo lo que sabemos es a través de los ojos de ella, y nos preguntaremos en más de una ocasión qué hay de imaginario, y qué de real.

Bene, era la sirvienta gitana que entró a trabajar en la casa de Ángela, una presencia medio espectral que sin ser guapa llamó la atención de los hombres de este hogar, el padre y el hijo.En Bene destacaba la gracia enorme de sus ademanes y de los movimientos de su cuerpo al caminar. No era guapa, pero su rostro parecía conmovido por algo indefinible. Ángela la miraba con cierto temor a la vez que fascinación, había algo turbio, brumoso, que despertaba en mí un sentimiento mezcla de angustia y repugnancia y que sentía como si fuera una morbosa emanación de la muchaha...De nuevo aquella expresión de muerte que no parecía pertenecerle, como si fuera una espantosa careta.

Para Ángela el centro de su vida, la figura adorada era su hermano Santiago. Apenas tenía contacto con nadie más, alejada como vivían en una finca donde a través de los barrotes veía pasar manadas de toros y caravanas de gitanos que tanto le llamaban la atención y que tanto le hacían imaginar peligros y sufrimientos. Su madre había fallecido y su padre poca importancia tenía en la vida de estos dos hermanos, pasaba meses enteros fuera sin preocuparse de sus hijos, así que cuando llegó Bene a la casa creyó o más bien quiso encontrar una amiga. Lo que no sabía era que no sólo esto no sucedería sino que una catástrofe caería sobre esta casa, en concreto sobre su querido hermano Santiago. ¡Qué edad más difícil tenía yo entonces! Doce años. Conoces el dolor y, sin embargo, aún no llegas a comprenderlo y, mucho menos, a remediarlo.

En este relato el ambiente es más misterioso, enigmático, más gótico, con una atmósfera fantasmagórica, apariciones, oscuridad.

Tanto El sur como Bene, son inquietantes narraciones en primera persona de una niña, y ambas dirigidas a una figura masculina, el padre y el hermano. Tanto Adriana como Ángela sufren un aislamiento y habitan en un ambiente familiar cuanto menos opresivo.
Dos relatos que pese a su brevedad son de una gran intensidad, su prosa sugerente, llena de sensibilidad, elegante, precisa, nada falta nada sobra. Totalmente recomendable.
 


Seguir leyendo




31/3/18

Reto 5 líneas, Marzo


Relato escrito para el Reto 5 líneas que organiza Adella Brac en su blog Las palabras soñadas.

Las tres palabras a incluir en el relato del mes de marzo son: señora / árboles / leve.

Vengo de un lugar donde los sonidos y los olores los siento demasiado fuertes, donde apenas conozco a mi vecina a la que sólo oigo vocear. Y llego aquí donde poco se oye, si acaso la leve melodía de las ramas secas de los árboles al moverse, donde los aromas de la tierra me arrullan, donde cerca tengo a la señora del moño gris que se la siente feliz y no porque sonría mucho, es algo que emana de su interior y que yo envidio. Allí no quiero volver, de aquí no me quiero mover.
Seguir leyendo




28/3/18

Un hijo de Alejandro Palomas.

Título: Un hijo.
Autor: Alejandro Palomas.
Editorial: La Galera.
Año 1ªpublicación: 2015.
Págs: 243.

Siempre tengo ganas de traer al blog a Alejandro Palomas, en esta ocasión os quiero hablar de Un hijo, libro que se publicó en 2015 y que fue Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil en el 2016. Que no os confunda este premio, no es este un libro escrito para niños y que los mayores puedan también disfrutar, es justo lo contrario un libro escrito para adultos que resulta más que aconsejable para los más jóvenes.

Guille es el protagonista de esta emotiva historia, Guille de tan sólo 9 añitos, que podría ser mi hijo, el del vecino, el amigo de mis nenes, Guille es todos los niños del mundo. Con esa imaginación desbordante, con una sensibilidad especial, con esa ingenuidad infantil y con esa lógica aplastante que sólo los niños tienen y que en más de una ocasión te deja sin palabras.

¿Qué queréis ser de mayor?  una pregunta sin importancia, una respuesta inocente de un niño, y una profesora atenta, entregada, darán pie a conocer la historia de Guille, a descubrirle, a saber las causas de la ausencia de su madre, a saber de esos secretos que como toda familia guardan.
Esta pregunta que a todos nos han hecho y que hemos hecho a nuestros hijos en algún momento es abrir todo un abanico de respuestas a cada cual más sorprendentes y más ingenuas, futbolistas, actrices, cantantes, superhéroes, magos, veterinarios...tantas respuestas como abierta es la mente de un niño. Son los sueños que un día tuvimos y que los creímos factibles, sin saber que más tarde, en la mayoría de los casos, la vida se encargaría de reemplazarlos por otros.
Guille quiere ser Mary Poppins no como ella sino ella, volar, decir la palabra mágica, esa tan larga que todos nos aprendimos con la película (supercalifragilísticoespialidoso...) porque quizás cantándola muchas veces su madre vuelva o su amiguita Nazia no tenga que casarse con un hombre treinta años mayor que ella al que no conoce y tal vez pueda quedarse en el cole y seguir jugando juntos. Es Guille un niño de una hipersensibilidad especial que a su padre no le acaba de gustar y que siempre intenta corregir. No le gusta jugar al fútbol, ni al rugby ni a nada que tenga como objeto principal del juego una pelota, a él le gusta bailar, a él le gusta disfrazarse de Mary Poppins y cantar, a él le gusta recoger flores, a él le encanta leer. Y todo lo hace con esa ilusión desmedida que los niños poseen.

Deberíamos los mayores liberarnos de prejuicios y dejar que los niños se expresen como más feliz les haga, sobreponer el amor y la felicidad de ellos.

Este pequeño vive con su papá, Manuel, extrañando los dos cada día a la mamá ausente. Tan sólo juega con Nazia, su amiguita paquistaní la mar de simpática. Guille es un niño extrañamente feliz y digo extrañamente porque su entorno, sus circunstancias no son las más propicias para ello, todo lo contrario, a medida que avanzamos en la lectura nos iremos dando cuenta de la verdadera situación familiar. 

Es un error pensar que los niños no se enteran de nada, que los problemas de los adultos les pasan desapercibidos, entienden lo que se cuenta y lo que se silencia. Posiblemente lo que no sepan es exteriorizarlo verbalmente. Hay que sentarse con los niños saber escucharles y darles las respuestas que necesitan. A veces pasa que son ellos los que nos acaban dando una lección de vida, como sucede con Guille en el final de esta historia, un final que te hace tragar saliva, que te ardan los ojos y se te forme un nudo en la garganta.

Cuatro serán las voces que nos lleven a través de las páginas, Guille, su papá Manuel, Sonia la profesora y María la orientadora, cuatro voces, cuatro miradas distintas.

Se lee muy fácil, por la sencillez efectiva para contar esta tierna historia que fluye sin problemas, que te lleva página a página queriendo saber más de Guille. Me gusta la sensibilidad de Alejandro Palomas para retratar a este niño tierno e imaginativo, a este niño que te emociona hasta el llanto.

Mención aparte merece la portada, una fotografía que lleva por título free your mind (libera tu mente) de Catrin Welz Stein. Ilustra perfectamente la imaginación desbordante de los niños, todo el mundo de fantasía que habita en ellos.

Si decidís leerlo, os emocionará, os gustará Guille seguro.





Seguir leyendo




11/3/18

La niña del faro de Jeanette Winterson

Título:La niña del faro.
Autora: Jeanette Winterson.
Editorial: Lumen.
Año 1ª publicación: 2004.
Págs: 199.

En un pequeño pueblo pesquero escocés vivía una niña llamada Silver junto a su mamá, papá nunca conoció, en una casita inclinada en lo alto de una montaña. Un día su mamá sufrió un desgraciado accidente y con apenas 10 añitos se quedó huérfana y sola en el mundo. Pero entonces apareció Pew el guardián del faro quien se hizo cargo de ella. Pew era un hombre ciego, solitario, con un precioso don, una prodigiosa habilidad para narrar historias. Silver acogía estos relatos con enorme curiosidad, encontró en ella a una gran oyente. Entre todas las historias que le contó, destacó la de Babel Dark, un lugareño arrogante, oscuro, que vivió una doble vida, desgarrado entre el deber y el deseo. Enamorado de una guapa pelirroja, Molly, a la que abandonó preso de los celos, y casado con una buena mujer a la que no quiso y con la que se conviertió en un hombre atormentado.
Silver se sentía bien viviendo con el cariño del viejo Pew, así como el faro es una luz que transmite seguridad en la oscuridad a los marineros, así era Pew para Silver, amparo, protección, su luz.
Hasta que un día el progreso llegó a este pequeño pueblo dispuesto a automatizar el faro lo que significó que ya no necesitarían de Pew y Silver para mantenerlo. Les llegó el momento de decirse adiós y cada uno partió por separado. Una vez más se volvió a quedar sola, para ella sólo cabía ir hacia adelante, no tenía donde volver ni con quien, nada a quien anclarse, debía de ir en busca de nuevos comienzos "¿por dónde empezar? difícil en las mejores circunstancias, más duro cuando tienes que volver a empezar". Silver no tenía más opciones que la de seguir y embarcarse en su propia historia. Y no fue fácil para ella fuera del faro donde había vivido desconectada de la vida del día a día, no le fue fácil buscarse un trabajo, no le fue fácil incluso inscribirse en una biblioteca ya que no tenía ninguna dirección fija, por entonces dormía en una posada, no le fue nada fácil vivir. Diferentes sucesos la llevaron a estar internada en un manicomio durante una temporada, psicosis le dijeron que padecía "falta de contacto con la realidad". "Desde entonces, he estado intentando descubrir qué es la realidad para poder tocarla". Y así siguió deambulando por la vida buscando una estabilidad que nunca tuvo y que siempre anheló.

Cómo nos gusta desde niños que nos narren historias, ese poder que tienen las palabras para transportarnos a otros tiempos, a otros lugares. A través de ellas descubrimos el mundo que nos rodea, despiertan nuestra curiosidad, nuestra imaginación, encontramos en las historias reflejos de nuestra propia vida. Pew utilizó las historias para combatir la soledad de Silver, para enseñarle en cada una una lección de vida, para que la acompañaran siempre, para que fuera capaz ella de inventar, de contar, de crear las suyas.

A pesar de que te embarga una sensación de tristeza por ella y por su soledad desde las primeras páginas, el humor siempre hace acto de presencia aligerando el tono grave. Estos cambios en el tono de la narración hacen que el lector pase por diferentes emociones, de sentir pena, tristeza, a sacarte de repente una sonrisa, y lo hace sin que lo esperes, casi por sorpresa, lo trágico y lo cómico se interponen en esta historia haciéndola si cabe más especial.

Winterson entremezcla personajes históricos como Darwin, escritores como Robert Louis Stevenson también visitan esta historia ,su novela El extraño caso del doctor Jekyll y Mr. Hyde ilumina la vida de Babel Dark, que bien podría haber servido de modelo para dicha novela.

Extraña quizás, breve y conmovedora, con un lenguaje que raya la poesía, párrafos fragmentados, frases cortas cargadas de sentimiento, un derroche de metáforas, así es La niña del faro.

Algo tiene de cuento de los de antaño, de esos para contar antes de ir a la cama, algo tiene que me gusta, que me ha gustado mucho, que no he podido alejarme de ella hasta llegar a la última página.

Una delicada novela que he leído con verdadero deleite.

A veces son los libros los que nos llevan de una lectura a otra, otras los autores que hacen alusión a ciertos escritores en sus libros o en entrevistas, como en este caso Alejandro Palomas, el traductor de este y otros libros de Jeanette Winterson al que le debo haberme descubierto esta autora que me habría pasado desapercibida de no ser por él.

Me despido de vosotr@s con una de las muchas frases que este libro nos regala.
Nunca te fíes de lo que ves. No todo puede verse. Pew le dice a Silver y ya lo dijo también El principito, lo esencial es invisible a los ojos.




Seguir leyendo




7/2/18

El amante de Marguerite Duras.






Título: El amante.
Autora: Marguerite Duras.
Editorial: Maxi Tusquets.
Págs: 130.
Año 1ª publicación: 1948









Nada puedo decir de esta lectura que no se haya dicho ya, de sobra es conocida, no necesita presentación. Sólo vengo a contaros lo que he sentido, mis impresiones, mi forma de descubriros una lectura.

Muy pronto en mi vida fue demasiado tarde

Es la voz de una mujer evocando momentos de su juventud, arrojando sus recuerdos a las páginas, dolorosos, porque a veces volver a aquello que nos ha dejado marcas profundas y que de alguna manera condicionó nuestra vida no es nada fácil. Sacar a la luz hechos, sentimientos enterrados y mostrarlos según se agolpan en la memoria, sin orden, cambiando de tiempo sin previo aviso, un suceso la lleva a algo olvidado, repite episodios, todo de una gran profundidad emocional.

Se ha dicho que es este un libro de inspiración autobiográfica, Marguerite que a veces es "yo" y otras "ella", la voz de la narradora y del personaje que se enredan, despegándose de la historia en ocasiones y otras dando más autenticidad al relato.

Un encuentro inesperado a orillas del río Mekong, en la Indochina francesa en los años treinta será el principio de esta relación prohibida, el de una adolescente europea blanca de 15 años y un hombre chino, rico y mucho mayor que ella, un tiempo para recordar, un año y medio que nunca se olvidará. Diferencia de edad, diferentes clases sociales, diferente origen étnico, una relación vetada, sin futuro. Ambos lo sabían, eran conscientes de ello.Desde los primeros días, sabemos que un futuro en común no es proyectable, de modo que nunca hablaremos del futuro, mantendremos conversaciones como periodísticas, y de igual calibre.

Más que amor, pasión; más que amor, deseo; más que amor, una forma de revelarse, enormes ansias de huir, de separarse de ese dolor diario; más que amor, un grito de desesperación; más que amor, bonitos sentimientos.
Fueron dos amantes dejándose llevar por un torrente de deseo, encuentros furtivos donde sólo hay cabida para el goce y el disfrute, momentos donde todo lo demás deja de ser, ya habrá tiempo para volver a la soledad y la miseria de la realidad. El placer del despertar de los sentidos, la iniciación a la sensualidad, dando paso ella a una quizás precipitada madurez, de ahí la frase inicial con la que arranca el libro. Narrados estos encuentros con una gran sensibilidad, sin incomodar, sin recrearse en escenas desagradables, sin caer en la vulgaridad.

A pesar del título, quien domina cada página es la madre, su relación con ella y con sus hermanos,  una madre con un comportamiento ambiguo que hará que nos estremezcamos en más de una ocasión, una madre a la que odia y quiere con la misma intensidad. También, la violencia del hermano mayor, el elegido de la madre, al que dará todo y más y esa muerte demasiado prematura del hermano pequeño. Ese dolor, esa miseria de familia, esa pena más grande si cabe porque se lleva en silencio, hay cosas que no se deben contar. Ella será la primera en irse, en alejarse de esa devastadora violencia familiar.

...creo haber hablado del amor que sentíamos por nuestra madre pero no sé si he hablado del odio que también le teníamos y del amor que nos teníamos unos a otros y también del odio, terrible, en esta historia común de ruina y de muerte que era la de nuestra familia.

Me sorprendo leyendo en voz alta, quizás porque cuando se habla de emociones el ritmo se vuelve un tanto poético. Cada palabra en su sitio dentro de la frase, cada coma y cada punto en su lugar y hay que saber leer estas pausas, estos silencios, sino el efecto de la lectura no sería el mismo. Es un libro para oír, para sentir. Las palabras materializan las imágenes ante nuestros ojos, los sentimientos están ahí, expuestos en las páginas. Frases cortas, secas, poderosas.

Me pregunto cómo he podido tardar tanto, tanto en leer esta joyita, no puedo sino recomendárosla, leerla y disfrutarla, son apenas cien páginas capaces de transmitir intensas emociones.







Seguir leyendo




20/1/18

Relato incluido en el Reto 5 líneas mes de enero, las palabras a incluir son: dormir / justo / diablo.



En mi casa los abrazos eran suplidos por empujones, pocas risas se oían y sí muchos lloros, en mi casa la vida dolía. De noche no podía dormir, de día me costaba vivir. Él ni sabía, ni quería ser persona, él era el mismísimo diablo y justo era mandarle donde debía estar, en el infierno. Aquel día, de las ventanas salían bocanadas de humo que envolvían la calle de un gris oscuro, haciendo contraste con el verde esperanza que lucía mi corazón.


Seguir leyendo




14/1/18

El palacio de la luna de Paul Auster.

Título: El palacio de la luna.
Autor: Paul Auster.
Editorial: Anagrama.
Año 1ª publicación: 1989-
Págs: 310.

Hace unos años leí Brooklyn Follies de Paul Auster, recuerdo que me gustó y de hecho adquirí alguno más del autor, que acabé colocando en una estantería y olvidándolo, ya sabéis, otros llegan con más fuerza imponiendo su lectura. La casualidad (esa que tanto le gusta a este autor) quiso que hace unos días ordenara los libros de casa y reparara en esta novela que hoy os traigo al blog, que como me imaginaba no me ha decepcionado en absoluto.


Marco Stanley Fogg, el protagonista de esta novela, nos cuenta los extraños acontecimientos que han marcado su vida. Pierde a su madre en la infancia, y crece sin conocer la identidad de su padre, su excéntrico tío Víctor será quien se ocupe de él, su referente. A su muerte cae en un profundo abismo, se hunde en la más absoluta miseria, hasta el punto de tener que vivir entre los jardines de Central Park. No intenta buscar trabajo, no intenta pedir ayuda, sólo decide no hacer nada, dejarse llevar por los acontecimientos, "...convertiría mi vida en una obra de arte, sacrificándome en aras de tan exquisitas paradojas que cada respiración me enseñaría a saborear mi propia condena". De este estado penoso y triste saldrá gracias a unos amigos, se recuperará, se enamorará y con su vida continuará.
Encuentra trabajo como acompañante cuidador de Effing, un octogenario discapacitado, para el cual acabará escribiendo sus recuerdos, su vida, que a modo de cuento éste le irá narrando sin saber muy bien cuanto hay de verdad y cuanto de ficción. "...la misma inverosimilitud era probablemente  su elemento más convincente. No parecía posible que alguien se la inventase, y Effing la contaba tan bien, con tan palpable sinceridad, que simplemente me dejé llevar por ella, negándome a plantearme si estos hechos habían sucedido o no". A través de este anciano, entrará en su vida Solomon Barber, un descubrimiento que tendrá consecuencias perturbadoras para ambos.

Paul Auster crea personajes a cada cual más excéntrico, todo un elenco de inadaptados. Por delante el protagonista principal, Fogg, con esa actitud suya tan autodestructiva, el esperar a que sea el destino el que elija por tí. Me resultó irritante, no lo voy a negar, pero aún así protagoniza uno de los mejores capítulos del libro con unas descripciones terribles sobre la indigencia y la soledad cuando relata su estancia por las calles de Nueva York viviendo como un vagabundo. Girando alrededor de éste, personajes secundarios que jugarán diferentes papeles en su vida y cada uno con su historia que contar. Su excéntrico tío Víctor, un clarinetista venido a menos, gran creador de mundos imaginarios, y una persona fácil de querer. "El tío Víctor encontraba sifnificados donde nadie los hubiera encontrado y luego, con mucha destreza, los convertía en una forma de apoyo clandestino ". El anciano Effing, un hombre de lo más variable, ahora amable, ahora el más antipático y desagradable. No sabes nunca que hay de verdad en su vida, no tienes seguro ni si realmente es ciego, él disfruta causando esa confusión. Un personaje que detestas, que te desagrada, y por otro lado te conmueve. Y llega Solomon Barber, ese ingenioso y locuaz hombre que padece una obesidad inusual, "Era uno de esos hombres monstruosamente gordos con los que a veces se cruza uno entre la multitud: por mucho que uno se esfuerce en desviar la vista, no puede remediar quedarse mirándole con la boca abierta. Era titánico en su obesidad, de una redondez tan protuberante que uno no podía mirarle sin sentirse encogido". Igual de grande que él, su soledad, elegida, voluntaria, pero soledad, porque a falta de aceptación y de exceso de miradas, decide aislarse socialmente, refugiarse en sus libros y crear un mundo aparte en el que la opinión de los demás le importe poco o nada.

Resulta hasta normal pensar que personas a los que la vida no les depara más que dificultades, opten por inventar una realidad, un mundo aparte, imaginario, para escapar a él lo más a menudo posible. Un mundo donde las etiquetas para las personas no existan, creado como medio de protección, como ayuda para sobrevivir. Cuando la vida nos resulte insufrible, imaginemos. Como hacen los personajes de esta novela, viajar constantemente de la ficción a la realidad.
Paul Auster.

Me gusta el excepcional narrador que es Paul Auster, capaz de contarnos historias inverosímiles de una manera muy agradable, con una prosa fluida, fácil de leer, con un ritmo hipnotizante, como cuando de pequeña te contaban los clásicos cuentos y embelesada y soñadora te ibas a la cama, siempre con ganas de más.
Discurren por estas páginas largas historias dentro de la historia, todas ellas entrelazadas, todas ellas unidas por el azar, la casualidad, una trama laberíntica muy bien estructurada.

¿Quién no ha experimentado alguna vez alguna coincidencia en su vida tan increíble que te deja con la boca abierta?, algunas de ellas capaces de alterar tu vida, poniéndola patas arriba. A los que habéis leído ya a Paul Auster sabréis que es este un elemento recurrente en sus libros, insólitas coincidencias, impredecibles, sorprendentes, trágicas algunas y que trastocan la vida de sus protagonistas. Lo inesperado siempre afecta.

Recorre toda la novela una gran sensación de soledad y de pérdida, todos los personajes navegan solos por la vida, y Fogg acaba perdiendo a todos aquellos que algo le importan.

La luna, recurrente a lo largo de todo el libro, "fue en el verano en que el hombre pisó por primera vez la luna..." así comienza la novela, y termina con el protagonista en la playa admirando como sale "salió la luna por detrás de las colinas. Era una luna llena, tan redonda y amarilla como una piedra incandescente. No aparté mis ojos de ella mientras iba ascendiendo por el cielo nocturno y sólo me marché cuando encontró su sitio en la oscuridad". Más referencias encontramos en el título, que procede de un cartel de neón brillante de un restaurante chino en Broadway cerca del campus de la universidad de Columbia, un lugar muy frecuentado por los estudiante; el nombre de la banda de música de su tío  "Moon men" o en el relato de Cyrano de Bergerac sobre el viaje a la luna...


Si aceptas que en la vida a veces ocurren coincidencias inverosímiles que se pueden convertir en maravillosas algunas y otras en tragedias, entonces, disfrutarás de este libro y de la forma de contar de este más que interesante autor.
Seguir leyendo




9/1/18

Reto Tarro Libros 2018.


Segundo año que participo en esta estupenda iniciativa que organiza Carmen y amig@s. Os explico en que consiste por si os queréis animar. 
  • Elige un tarro, una cajita, algo donde poder meter por cada libro leído durante el año 1 euro, yo por los que tienen más de 500 páginas doy 2 euros.
  • Pasado el año, y no antes, lo abrimos y tendremos un dinerito ahorrado que lo vamos a emplear en comprar lo que tanto nos gusta ¡libros!.
No sólo me parece genial la idea de ir ahorrando, sino que gracias al grupo de Facebook descubrí lecturas y autores que me sorprendieron muy gratamente.

Si te has decidido y quieres acompañarnos:
  • Pincha aquí y te llevará a la página de Facebook del grupo, pides unirte, lees las indicaciones, y listo, eso sí, no tardes demasiado porque hay plazo.


Repito caja para este año, aquí será donde vayan a parar esos euritos lectores.

Y en esta entrada será donde vaya contando los libros de este año.







Abrazos para tod@s.
Mer.

Seguir leyendo




21/12/17

Mi drástico plan.

Relato presentado al concurso mensual El tintero de oro que organiza David Rubio en su blog Relatos en su tinta.

Mi carácter dócil, callado, sumiso, mi disposición siempre a querer complacer a los demás, entre otros rasgos, hacían que fuera del tipo de persona las cuales ponemos una y otra vez la otra mejilla. Una buena persona, sí, sin nada de carisma, pero buena muy buena. Mira por donde esta forma de ser tan complaciente a mí sólo me trajo problemas. Siempre fuí objeto de burla de todos mis compañeros, el tontín del colegio primero y luego el tontín sin más porque a medida que crecía peor me iba.
Fuí el primero al que el acné dió la bienvenida, y ya sabéis los que hayáis pasado por esa experiencia el mucho juego que puede dar a tus enemigos. Mi aspecto empeoró y con ello las burlas, siendo cada vez más crueles, permitiéndose incluso alguna vez usar la violencia física. Continuamente me trataban con aires de superioridad, ridiculizándome, incluso el más estúpido lo hacía. Las palabras son incapaces de describir el calvario que pasé. Inadaptado, rechazado, humillado, resignado.

Pasado el tiempo, a los del colegio les perdí de vista, pero llegaron otros, en el barrio, en el trabajo, ahora que lo recuerdo con cierta tranquilidad, siempre hubo otros. Cada vez despreciaba más al género humano, me parecían mezquinos.

"Yo no era el problema", cuántas veces oí esto, "ellos y sólo ellos eran los culpables". Lejos de calmarme estas frases de consuelo que me daban, una inmensa rabia se fue apoderando de mi persona. Acumulé tanto odio que olvidé quien era y esos sentimientos tan buenos que os conté al principio me distinguían, fueron desapareciendo.

¿Qué opciones tenía? ignorarlos, encerrarme en casa y aislarme del mundo, intentar inmunizarme de alguna manera contra el dolor, incluso dejar esta vida si total no me traía más que dificultades, pero cuando me ponía a pensar seriamente en ellas me daba cuenta de que ninguna de estas alternativas me interesaban, ninguna era la solución para acabar con mis desgracias y aún era pronto para encontrarme con mi muerte. Así que soporté lo mejor que pude los agravios que me hicieron, resistí como me fué posible, sabía que tanta mezquindad no podía quedar impune, y quien mejor que yo para ser el encargado de castigarlos.

Ideé un ambicioso proyecto con un claro objetivo, la venganza. Este plan ocupó todo mi tiempo y todos mis pensamientos durante años. Difícil y largo explicaros cómo se me ocurrió, pero una vez tomada la decisión se convirtió en una obsesión.

Lamento discernir con aquello que dicen de que el vengarse no le va a solucionar a uno las cosas y no le va a hacer sentirse mejor, totalmente incierto en mi caso, para mi fue muy dulce, y muy gratificante. Me dedicaron alguna portada en los principales periódicos, hablaron de mí en la televisión, me sentí especial. Nunca tuve remordimientos, mi conciencia no mostró arrepentimiento alguno, ese sentimiento humano que suele llegar después de cometer actos como el mío, la culpa, en mi caso no existió. Busqué concienzudamente a cada uno de aquellos que se rieron de mí y los maté.

No voy a entrar en detalles, no quiero arruinarles el día. Sólo deciros que lo que hice hubiera dejado impresionado a cualquiera de los más conocidos asesinos de la historia. Me cogieron por supuesto, eso también entraba dentro de mis planes.  

Sé que hize daño, porque había gente que me quería, pero no me fué suficiente, el amor de unos pocos no me salvó. Ahora aquí encerrado, con todo el tiempo del mundo para pensar, por más que intento recordar aquel que fuí no logro hacerlo, es como evocar a alguien que nunca existió.




Seguir leyendo




Return to top of page